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Reparación 5 min de lectura

Pantalla rota, batería agotada o mojado: qué tiene arreglo y qué no

La pregunta que más nos hacen con un móvil en la mano no es «¿se puede arreglar?». Casi todo se puede arreglar. La pregunta buena es «¿me compensa arreglarlo?», y la respuesta depende del tipo de avería y de la edad del aparato.

Batería que dura nada

Es la reparación más rentable que existe en un móvil, y la que más gente ignora. Una batería pierde capacidad con los años: a partir del segundo o tercer año, es normal que aguante bastante menos que cuando era nueva.

Cambiarla cuesta una fracción de lo que vale un móvil nuevo y devuelve el aparato a su autonomía original. Antes de sustituir un móvil que va bien pero «no llega a la tarde», mira el estado de la batería: en muchos modelos se consulta desde los ajustes.

Un aviso de seguridad: si la batería está hinchada —la pantalla se levanta por un lado, o el móvil ya no apoya plano sobre la mesa— no sigas usándolo ni lo cargues. Eso sí es urgente, y no por el móvil.

Pantalla rota

Aquí hay que distinguir dos cosas que la gente mezcla:

La regla práctica: en un móvil de gama media o alta con menos de tres años, cambiar pantalla suele compensar. En un móvil de gama de entrada con cuatro años, el coste de la pantalla se acerca peligrosamente al de un modelo nuevo equivalente.

Y una recomendación que damos siempre: protector de cristal templado. Cuesta muy poco y es la diferencia entre romper un cristal de sacrificio y romper la pantalla.

Se ha mojado

Esta es la única que es una carrera contra el reloj. Lo que hay que hacer:

  1. Apágalo inmediatamente y no lo enciendas para comprobar si va.
  2. No lo cargues bajo ningún concepto: es cuando más daño se hace.
  3. Sécalo por fuera y quítale la funda y la tarjeta SIM.
  4. Llévalo cuanto antes a que lo abran y lo sequen por dentro.

Lo del arroz no funciona. Es el mito más extendido y hace perder justo las horas que importan. El arroz absorbe algo de humedad ambiental, pero no saca el líquido de dentro del aparato ni detiene lo que de verdad mata al móvil: la corrosión de la placa, que empieza en cuanto el agua entra y no para.

Un móvil mojado que se abre y se limpia el mismo día tiene bastantes posibilidades. El mismo móvil una semana en un bote de arroz, muchas menos. Y ojo: el agua de mar o la de piscina son peores que el agua limpia, porque son más corrosivas.

Y antes de nada: tus datos

Lo más valioso de un móvil roto no es el móvil. Son las fotos que no están en ningún otro sitio. Si tu teléfono todavía enciende, haz una copia ahora, sin esperar a que se termine de estropear.

Y si ya no enciende, dilo al dejarlo en reparación: en muchos casos se pueden recuperar los datos aunque el aparato no vuelva a funcionar, pero conviene saberlo antes de empezar a trabajar en él.

¿Te lo miramos?

Diagnóstico antes de presupuestar y, si no compensa la reparación, te lo decimos claro. Reparamos móviles, tablets, portátiles y ordenadores.

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